2.000 millones de fotografías
Me entero leyendo El País que Flickr ha sobrepasado la barrera de las 2.000 millones de fotografías almacenadas. Los estadounidenses celebran el doble billón y nosotros el doble millardo, cosas del lenguaje. Tal honor corresponde a una fotografía de un usuario australiano, y la foto en cuestión es de un árbol en Sydney. Ha tardado en montar un chiringuito para vender postales (en formato papel) como recordatorio de la fotografía en cuestión.
Flickr se creó en 2002 por LudiCorp, y en principio estaba encaminado a compartir fotografías por medio de chat. Posteriormente fue comprado por el gigante Yahoo!, convirtiéndose en el mayor repositorio y comunidad fotográfica de Internet. Para los más curiosos, en el fantásico blog de arquitecturas web escalables High Scalability, hacen un reportaje explicando cómo está diseñado un sitio web así.
BSO: The Offspring – “Million miles away”
Teahupoo
Para el fútbol es Maracaná, para la fórmula 1 es Mónaco, para el motociclismo es la isla de Man, para el tenis Wimblendon… y para el surf es Teahupoo.
Teahupoo es el nombre que se da a una de las olas más famosas del mundo. Situada en una zona de la isla de Tahití con el mismo nombre, Es una ola única porque se encuentra 700 metros mar adentro, y la profundidad a la que rompe no suele superar 1,5 metros sobre un fondo de corales. Además, la ola tiene una forma peculiar porque no se eleva sobre el nivel del mar sino que es la masa de agua que tiene delante la que baja de nivel por el poder de succión de la ola. Ésto crea una masa descomunal de agua que rompe en una pendiente con bastante inclinación y que forma uno de los mayores tubos del mundo. Aunque la ola no es muy grande (suelen medir unos 5 metros, aunque hay gente que ha cogido algunas de 10) comparada por ejemplo con las del Billabong XXL u otros eventos de surf extremo, es quizás la más peligrosa del mundo. Una caída tiene muchas posibilidades de saldarse con la muerte al caer encima del surfista un “muro de agua” sobre un fondo de corales.
El espesor de la ola es enorme por la característica configuración del arrecife que tiene debajo. Éso hace que la succión que genera se reparta a lo ancho y no a lo alto como en las olas “normales”. En el set de fotografías de Laird Hamilton se puede ver como parece un gigantesco embudo que traga todo lo que tiene dentro. Impresiona.
Teahupoo quiere decir en la lengua tahitiana “pared de calaveras”, y el término viene de un antiguo rey tahitiano llamado así, que tenía el “hobby” de coleccionar las calaveras de los enemigos a los que derrotaba. En honor a él pusieron su nombre a esta ola.
Actualmente hay una prueba fija del campeonato del mundo de surf que se desarrolla en Teahupoo. Muchos surfistas profesionales han confesado que sienten bastante miedo, o que no se atreven a coger esta ola. Los que lo hacen son considerados leyendas en el mundo del surf, y es que no es para menos, pues son bastantes surferos los que han muerto en esta ola por su violencia.
Un ejemplo de la salvajada de esta ola:
BSO: The Uskis – “Laga”
Emprendedores o jóvenes funcionarios
Leyendo la “retransmisión en directo” que hace Enrique Dans del evento GlobalForum, en el que su toque mediático ha venido encarnado en el fundador de la Wikipedia, me he topado con una pregunta de Ana Patricia Botín (la misma que es hija de Emilio Botín, esposa de Severiano Ballesteros y presidenta del Banesto, por ese orden). La pregunta, dirigida a Sounitra Dutta, un profesor del INSEAD, que viene a ser una escuela de negocios mundial era “cómo hacer que los innovadores en España se sientan a gusto en las compañías cuando los jóvenes, al terminar la universidad, tienen como primera opción trabajar como funcionarios y la segunda trabajar para un banco”. Para cagarse.
Aquí se estila la cultura europea, y concretamente el modelo mediterráneo, aplicado en todos los campos. Tenemos una cultura enfocada a disfrutar de la vida con unos valores muy pobres de solidaridad, honor y admiración, como puede haber en otras culturas como la escandinava, estadounidense o japonesa. Todo el mundo quiere hacerse rico dando un pelotazo o de manera ilegal, pues son los dos únicos modelos que tenemos. ¿Cuántos ricos han triunfado a base de trabajo duro y buenas ideas? Se pueden contar con los dedos de las mandos, mientras que los golfos, especuladores, políticos, amigos-de y demás calaña que han triunfado son los famosos, los que salen en televisión y hacen ostentación y siembra de envidias de sus “logros”. Normal que la gente quiera dar el pelotazo de su vida, ya sea vendiendo coches gripados que ganando una quiniela, pues los modelos que tenemos en la sociedad lo venden así.
Hace tiempo, leí no recuerdo donde, que nada más salir de la universidad, muy pocos estudiantes montan una empresa en España. Seguro que hay gente muy buena por ahí, y que tienen ideas fantásticas, pero es el miedo a fracasar lo que echa para atrás. Pensándolo fríamente, si se monta una empresa por una idea que se considera buena, como mucho van a perderse 30000 euros (siendo realistas), cantidad que se despilfarra a diario en hipotecas astronómicas, vicios absurdos y de mil maneras. Pero nadie se arriesga (yo el primero) por ese mismo miedo al fracaso, mientras que en otras culturas, como por ejemplo la estadounidense, una persona que haya montado de la nada una empresa por una idea que consideraba brillante y haya fracasado, está bien aceptada socialmente al haber puesto su empeño y coraje en luchar por su idea. Aquí es un parias.
Si no se cambia la mentalidad, empezando por el analfabetismo de una sociedad que hace escasos 30 años acababa de salir de casi medio siglo de aislamiento social, político y tecnológico, y donde los modelos que se propugnan a seguir son nuestros representantes en el parlamento, unido a una oligarquía empresarial surgida de la total oscuridad, señora Botín, creo que los jóvenes seguirán prefiriendo llegar a fin de mes con 900 euros al salir de la universidad que intentar llevar adelante sus ideas.
BSO: Rage Against the Machine – “Testify”
El puesto de trabajo
El puesto de trabajo es el sitio donde la mayoría de los que trabajamos en oficinas pasamos una gran parte de nuestra vida. Si sacamos un cálculo rápido de una persona que trabaja desde los 20 hasta los 60 años, durante 300 días al año y 8 horas al día, vemos que pasa 96000 horas en su puesto de trabajo, ésto son unos 4000 días o casi 11 años de nuestra vida.
Por eso es importante estar a gusto en tu puesto de trabajo. Yo lo veo como la cama. Sin una buena cama, se duerme mal y descansas peor, lo que se traduce en levantarte de mal humor que te puede acompañar todo el día, por no hablar del cansancio o irritabilidad. En muchas empresas se estilan los cubículos, que a la vez que dan al empleado un poco de intimidad, dan también una sensación de hermetismo y claustrofobia. Hay opiniones para todos los gustos, cubículos más o menos frikis, y
empresas más y menos condescendientes con el bienestar diario de sus empleados. Personalmente, prefiero los espacios abiertos, para que entre más luz y no estar rodeado de cuatro paredes, aunque reconozco que hay días que no quiero ver a nadie.
Mi mesa de trabajo es la típica de oficina, bastante amplia, y tengo un puesto para mí sólo. Ésto puede parecer trivial, pero en mi empresa hay gente que comparte hileras de mesas, y creo que debe ser un poco agobiante trabajar codo con codo con una persona “por obligación”. Procuro tener encima de ella las menos cosas posibles, ahora mismo sólamente una bandeja metálica para documentos, un bote con bolígrafos y la CPU que la tengo puesta encima de un elemento de rack (concretamente un GateDefender) con el que estoy trabajando. Tengo espacio de sobra y no me agobio, porque veo otras mesas llenas de papeles, restos de comida, latas vacías… vamos, que he estado en bares más limpios un sábado a las 7 de la mañana.
¿Cómo os gusta/teneís vuestro puesto de trabajo?
BSO: Reincidentes – “Kema el INEM”



