Privacidad en Internet
Estos días ha surgido la noticia de que unos chavales capullos habían colgado un vídeo en YouTube mofándose de un disminuído psíquico, y el padre de la víctima estaba haciendo todo lo posible por que se quitara el vídeo de la red. ¿Hasta qué punto es necesario controlar los contenidos en Internet?
Está claro que la red nació como un paradigma de la libertad, pero rápidamente se desvirtuó gracias a nosotros, los usuarios, aplicando el dicho de “hecha la ley, hecha la trampa”. Y si hace unos años se ponía el teléfono de una persona en la sección de “relax” del periódico, hoy se sube un vídeo difamatorio a YouTube. La especie humana es así, y eso no creo que cambie.
Pero otra de las cosas que me llaman la atención, es un caso similar, el de la demanda interpuesta por Ramoncín contra el sitio web alasbarricadas.org por haber atacado su honor. Recordemos que Ramoncín reclamaba tropecientos mil euros porque un usuario había escrito un contenido en dicho sitio, que según él atentaba contra su imagen y su honor. Todo el mundo se levantó en contra de Ramoncín, aludiendo a que el webmaster no podía tener un control sobre los contenidos de su sitio web, y que la legalidad (o ilegalidad) de los contenidos tenía que ser dictaminada por un juez. En este otro caso, al ser la víctima un minusválido, todo el mundo exige que se retire el contenido difamatorio, sin esperar a jueces ni nada. Si nos estuviera viendo un robot desde el espacio, a sus ojos serían tan subjetivas una postura como la otra.
Por eso, creo que una solución es la que argumenta Enrique Dans (un gurú de ésto de la red), que no es establecer un “Gran Hermano” que vigile por la idoneidad de los contenidos de la red al estilo de Corea del Norte o China, sino mejorar las fórmulas para que los usuarios puedan hacer valer sus derecho, que por otra parte, siguen siendo los mismos que están escritos en papel mucho antes de que se inventasen los ordenadores. Se corre el riesgo de caer en el sensacionalismo de casos como éste y pedir control y regulación sobre la red, pero simplemente lo que falta es educación.
BSO: Sepultura – “Dictatorshit”



